FAMILIA COMPUESTAS II: CARDOS. ENDEMISMOS. PARTE II. CARDO DE ROCA

por | julio 24, 2017

COMPUESTAS II: CARDOS. ENDEMISMOS II.

Se conocen con el nombre de “cardos” a un gupo de plantas de la familia de las compuestas que tienen en común la presencia de espinas en algún lugar de la planta. Unas las presentan en las hojas y/o tallo y otras debajo de las flores. La función de estas espinas es doble: por una parte función de defensa ya que evitan que se las coman los herbívoros y por otra, función fisiológica al disminuir la pérdida de agua por evaporación.

Las flores suelen ser tubulosas, de color amarillo o morado y comienzan a aparecer a principios de primavera por lo general, aunque hay especies como el cardo heredero que espera a que entre el calor de junio-julio. Cuando las flores se secan, permanecen bastante tiempo unidas al tallo, a diferencia del resto de flores de los demás tipos.

Flores tubulosas moradas y amarillas

En la Sierra de Callosa encontramos cardos postrados en la roca como el cardo de roca, cardos que se elevan pocos centímetros del suelo como el cardico enrejao y cardos que se elevan más de un metro como el cardo cabrero.

Cardo cabrero

Cardico enrejao

Uno de los dos endemismos de la Sierra de Callosa (el otro es éste) es un cardo, concretamente el cardo de roca. Se trata de una pequeña planta rupícola (postrada en la roca), con un tallo muy reducido y hojas en forma de espátula que florece a mediados de marzo, aunque realmente su aspecto más característico es el de flor seca gris/marrón, ya que la floración dura pocos días. No es tan difícil de ver como el otro endemismo. De hecho se puede ver en cualquier sencillo paseo por Cueva Ahumada o el Barrio La Cruz. Eso sí, siempre sobre paredes de roca.

 

Cardo de roca. Vista general

 

El resto de cardos que podemos ver en la Sierra son el cardo calvero, el panicardo, la cardota y otros sin nombre común como Carduus valentinus, Galactites duriaei y Centaurea melitensis.

Centaurea melitensis

Carduus valentinus

Por último, le dedicamos unas palabras al cardo corredor que en realidad no es un verdadero cardo sino una planta umbelífera, cercana al hinojo. Se le conoce así por sus hojas espinosas y su flor en apariencia de capítulo pero insistimos en que no entraría esta especie en la definición de cardo.

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