FAMILIA CRASULÁCEAS

por | julio 31, 2017

La familia de las crasuláceas está representada solamente por 3-4 especies en la Sierra de Callosa pero hay muchos individuos de éstas, y en especial, de una de ellas. La principal característica de este grupo de plantas es que las hojas están rellenas de una gran cantidad de agua, lo cual hace que sean hojas hinchadas. En botánica se les llama hojas suculentas.

Crasulácea tipo vasillo

Crasulácea tipo uña de gato. Fotografía cedida por Josechu. En esta imagen y en la superior se aprecia cómo las hojas son gruesas por la acumulación de agua.

Se trata de especies que apenas superan los 30 centímetros de longitud aunque ello no le impide tener tallos robustos con partes endurecidas. La capacidad de almacenar agua en sus hojas hace que sean muy resistentes a las altas temperaturas, a la exposición al sol y, sobre todo, a las sequías.

Colonizan terrenos rocosos, grietas y paredes verticales por lo que rara vez crecen a ras de suelo ni sobre sustratos blandos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la Sierra encontramos dos tipos de crasuláceas: 1- las del tipo uña de gato (2-3 especies) y 2- las del tipo vasillo (1 especie).

Las del tipo uña de gato están muy presentes por todas las zonas de la Sierra, en concreto la uña de gato común, Sedum sediforme. Se trata de plantas con un tallo erguido sin ramificar, con la mayoría de hojas en la parte basal (tocando la roca) y unas pocas hojas a lo largo de dicho tallo. Las hojas terminan en un pequeño aguijón (llamado mucrón) no peligroso. Una característica importante de estas especies es que florecen en verano, lo cual hace que de octubre a junio tan sólo se vean las hojas basales y restos de la floración seca del año anterior.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las del tipo vasillo están representadas por el ombligo de Venus. Es una especie que nosotros sólo hemos visto en la Pilarica en los huecos entre grandes bloques de rocas. Las hojas tienen forma redondeada aunque con algunos vértices y un tacto muy carnoso. Las flores se disponen en algo parecido a “espigas”. Algunos ejemplares se enrojecen cuando maduran.

Como curiosidad sobre esta familia podemos decir que tienen mucha habilidad para crecer sobre paredes y tejados de casas antiguas y es bastante común ver uña de gato común en los tejados de muchas viviendas de planta baja de Callosa. También pertecenen a las crasuláceas algunas de las plantas comúnmente usadas en jardinería, ya que su capacidad de resistir a la sequía almacenando agua les hace ser independientes del riego y se cuidan por sí solas.

¿Os suena esta planta de verla en jardines y macetas por Callosa?

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