ARBUSTOS IMPORTANTES. PARTE II

por | septiembre 18, 2017

Continuando con la publicación anterior sobre los arbustos más importantes de la Sierra de Callosa, en esta entrada hablaremos de otros arbustos o subarbustos que quizá no son tan especiales como los otros porque son más comunes pero que contribuyen a formar el estrato arbustivo de dicha formación montañosa.

Por ser el más vistoso comenzamos con la malva de roca, un arbusto que florece a finales de invierno. Los tallos son de dureza intermedia. Aunque es un arbusto numeroso en la Sierra aparece disperso por todas las zonas sin formar poblaciones de individuos agregados.

Destacan sus estambres fusionados en un tubo que sobresale de la estructura floral y que recibe el nombre de “androceo monadelfo”. En la zona de la huerta abunda otra malva que se diferencia de la malva de la roca en que los tallos son más verdes y menos duros.

  A la izquierda: estambres fusionados en el centro de la flor.  A la derecha: variedad de flor blanca.

La coscoja es una planta pariente de la encina o carrasca y que ocupa su lugar ecológico en las zonas más áridas como la Sierra de Callosa, lugar en el que la podemos ver, sobre todo, en las umbrías del Barranco de Enmedio. Destacan sus hojas con un contorno espinado para prevenir el herbivorismo y sus frutos en forma de bellota. Es una especie utilizado comúnmente en repoblaciones.

Ejemplar de coscoja en el Jardín Botánico.

También se ha usado en repoblaciones muchos años el lentisco. Se trata de otro arbusto con tendencia a crecer en las zonas frías del Barranco de Enmedio. No es un arbusto muy numeroso pero sí importante para el ecosistema. Destaca por su curiosidad la forma en la que se dividen las hojas en foliolos de 2 en 2 hasta el final de la rama.

En cuanto a los subarbustos, destacan algunos como el tomillo, la ajedrea y el romero. Se aprecia como el tallo está endurecido pero no tiene el porte suficiente como para ser un arbusto.

Tomillo

Por último, haremos un par de apuntes sobre un arbusto del grupo de las monocotiledóneas y de otro del grupo de las gimnospermas.

Al primero pertenece la esparraguera blanca, muy numerosa en todas las zonas de la Sierra y que fructifica con unas esferas rojas entre otoño e invierno, dando, si se nos permite la licencia, apariencia de que se adornan para la Navidad.

A la izquierda: Un espárrago dando lugar a un nuevo tallo. A la derecha: detalle de los frutos.

Al segundo grupo pertenece la efedra, de la cual sólo hay unos cuantos individuos localizados. Se ha usado en reforestaciones por su parentesco con los pinos pero con menores requisitos para crecer.

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